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El lider y el cambio
SAMUEL TRIGUERO ÁLVAREZ COORDINADOR DEL ÁREA DE INNOVACIÓN EN LA GESTIÓN
¿Cuál es el factor clave en el proceso de transformación interna de una organización? No es fácil responder a esta pregunta que seguro inquieta a muchos equipos directivos enfrascados en transformar sus organizaciones de cara a colocarlas en una mejor situación competitiva.
El lider y el cambio
Quizás, uno de los mayores problemas tenga que ver con el momento en el que se decide acometer la transformación, normalmente cuando no tenemos ya más remedio, es decir, tarde y mal y, a veces, nunca. Pero intentemos responder a la pregunta. En primer lugar, no sería prudente hablar de un único factor, hablemos mejor de grupos de factores y, como hay que seleccionar, elijamos cuatro grandes grupos: El liderazgo es vital
En todos los procesos de cambio, siempre que se tiene éxito, hay un líder con ideas claras Es necesario destacar la importancia del liderazgo, “de la persona situada en el vértice”, como se lo ha llamado, dentro de un proceso de transformación interna. Así, se dice que “en todos los procesos de cambio, siempre que se tiene éxito, hay un líder con ideas claras” y se señala como clave “la existencia de un líder con visión y capacidad”. Otra característica fundamental del líder es que debe ser predecible y coherente, “constituir un ejemplo de hacer lo que se dice que hay que hacer”. Convencer y no imponer
El líder debe poseer capacidad de comunicación, de convicción y generar credibilidad. En efecto, es fundamental resaltar el peso que tiene una buena comunicación interna en la consecución de los objetivos de un proceso de cambio, pues esto resulta esencial. La convicción, por su parte, es igualmente fundamental: si el líder intenta imponer los objetivos sólo informando sobre ellos, éstos difícilmente serán alcanzados, pues “el líder debe ser capaz de transmitir con vehemencia”, “debe tener capacidad de convicción y realización”. El equipo debe ser fuerte
Acerca de la capacidad e implicación del equipo con el que el líder gestiona el cambio dentro de la organización, se remarca la necesidad de un equipo fuerte y resistente: “El equipo debe ser fuerte”, “un líder debe buscar estar bien acompañado”, “se debe cuidar el detalle, primero se les ha de identificar y luego se les ha de involucrar”. El compromiso del equipo aparece como algo decisivo, pues “un cambio con éxito se logra con el liderazgo, más el compromiso personal del equipo”, y para ello, es preciso “lograr que las personas hagan suyo el cambio” que se identifiquen con “sus colores”. Cambiar en periodos de bonanza
El sentido de urgencia es el desafío que representa mantener el sentido de urgencia y la disposición al cambio, sobre todo en periodos de estabilidad. - ¿Cómo se logra el cambio en periodos de bonanza?, “¿cómo generar una predisposición al cambio cuando las cosas van bien?”. El reto actual es movilizar y mantener la predisposición al cambio. De alguna manera, “las personas deben sentir el aliento del toro en la nuca”. Pero ¿cómo se puede crear ese sentido de urgencia?
- El líder debe saber transmitir una visión que comunique eficazmente al conjunto de la organización el horizonte final al que se quiere llegar a través del proceso de cambio, la forma de buscar y transmitir un objetivo ilusionante.
- Es fundamental identificar a los actores clave, a aquellos que pueden ayudar u obstaculizar el proceso, y gestionar sus expectativas. Una vez identificados, se les debe convencer e implicar. No es suficiente que los actoresclave manifiesten que entienden el proceso que se quiere llevar a cabo; también deben revelar que lo comparten. Como posibles palancas o instrumentos que se pueden utilizar en un proceso de cambio aparecen la creación de equipos para tareas concretas o la realización de actividades de formación para entrenar a los miembros de los equipos a situaciones de cambio.
- Es necesario distinguir, sobre todo, entre el cambio en una situación de crisis, y el cambio en una situación de estabilidad. Los primeros, son más fáciles de gestionar. Por el contrario, resulta difícil realizar los cambios cuando la organización tiene la percepción de que se encuentra en una situación de estabilidad o bonanza, y no es consciente de los retos que se avecinan. La principal dificultad se da cuando “las personas no tienen la percepción de la necesidad del cambio, ni de la rapidez con que hay que hacerlo”, Por tanto, es imprescindible romper el “statu quo” para que “las personas acepten el cambio como algo normal, y se suban al carro”.
Finalmente, es importante que a lo largo de cualquier proceso de cambio se fijen hitos y se obtengan “victorias a corto plazo” que avalen o ratifiquen que el rumbo es el adecuado. En definitiva, crear un “círculo virtuoso”, lograr un efecto “bola de nieve”. “Siempre se dice que el tiempo cambia las cosas, pero en realidad eres tú quien tiene que cambiarlas” Andy Warhol
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