Intranet
  
 

Deskargatu ezazu PDF formatuan HEMEN

Emprendizaje corporativo

SAMUEL TRIGUERO ÁLVAREZ COORDINADOR DEL ÁREA DE INNOVACIÓN EN LA GESTIÓN striguero@tknika.net

En el seno de las organizaciones es frecuente encontrar personas que, sin haber creado jamás una empresa, tienen rasgos parecidos a los de los emprendedores: son trabajadores inquietos, inconformistas, que siempre tienen ideas para nuevos productos, servicios o proyectos, o simplemente para mejorar los procesos internos. Su creatividad los lleva a querer cambiar las cosas y necesitan explicar, a sus responsables y compañeros, sus ideas para llevarlas a cabo.

Un enfoque de gestión para el fomento del intraemprendizaje

En el seno de las organizaciones es frecuente encontrar personas que, sin haber creado jamás una empresa, tienen rasgos parecidos a los de los emprendedores: son trabajadores inquietos, inconformistas, que siempre tienen ideas para nuevos productos, servicios o proyectos, o simplemente para mejorar los procesos internos. Su creatividad los lleva a querer cambiar las cosas y necesitan explicar, a sus responsables y compañeros, sus ideas para llevarlas a cabo.

Las organizaciones necesitamos a estos emprendedores internos, los intraemprendedores.

Pero, ¿cómo podemos estimular el surgimiento del intraemprendizaje en nuestras organizaciones? Analizando los diferentes enfoques y estrategias que se han venido dando, observamos que las organizaciones siguen dos categorías de prácticas diferentes y complementarias, prácticas internas, centradas en el desarrollo de las competencias intraemprendedoras, y las prácticas externas, basadas en la construcción de alianzas estratégicas con diferentes actores involucrados en el proceso de identificación de nuevas oportunidades.

Las prácticas internas tienen como objetivo la creación de unas condiciones de contexto interno que, por un lado, estimulen la creatividad de los empleados y su comportamiento emprendedor y, por el otro, aceleren el proceso de evaluación de las ideas surgidas internamente y su implementación.

Los elementos necesarios sobre los que pivotan estas prácticas internas pueden resumirse en:

  • Una estructura organizativa emprendedora.
  • Un liderazgo emprendedor.
  • Un proceso interno que canalice la iniciativa.

Estructura organizativa emprendedora

La estrategia de la organización está claramente marcada por una voluntad de progreso / crecimiento, y por la búsqueda de la diferenciación. Todas las personas de la organización conocen los objetivos estratégicos, que son objetivos íntimamente comprometidos con la innovación, se crean estructuras de trabajo flexibles, fomentando la diversidad. En estas estructuras, se toleran los errores, y se celebran los éxitos. La política de selección de personal busca perfiles emprendedores, es decir, personas con una fuerte orientación al logro y con experiencia en el desarrollo de proyectos. Paralelamente, las políticas de incentivos reconocen los comportamientos emprendedores de sus empleados.

Un liderazgo emprendedor

El desarrollo de un contexto interno favorable al surgimiento de nuevas ideas no será posible sin la existencia de liderazgos emprendedores en los diferentes niveles de la organización.

El equipo directivo tiene un rol primordial como responsable, tanto de la estrategia como de la cultura organizativa. Estrategia y cultura organizativa pueden, en su definición, favorecer, o no, el espíritu emprendedor.

No obstante, son, los empleados intraemprendedores, los actores principales de la innovación. Su creatividad, perseverancia, capacidad de saltar las barreras internas y de buscar sponsors internos, representan la fuerza impulsora que está en la base del desarrollo de nuevos proyectos.

Un proceso interno que canalice la iniciativa

El tercer elemento del conjunto de prácticas internas es la existencia de un proceso estructurado y conocido por todas las personas de la organización que canalice las iniciativas internas, las evalúe y les asigne los recursos necesarios para su implementación en caso de que sean viables.

El diseño de este tipo de procesos debe adaptarse a las características de cada organización, pero ha de tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • La organización tiene que ser capaz de capturar un gran número de ideas. Sólo unas pocas representarán verdaderas oportunidades y, por tanto, en esta primera etapa del proceso ha de procurar estimular la aportación del máximo número de propuestas innovadoras.
  • El proceso tiene que ser transparente y garantizar que todas las ideas son analizadas.

La agilidad y la rapidez en el análisis de las ideas, su aprobación y su implementación deben poder convivir con el rigor necesario que requieren decisiones que, por su naturaleza, presentan un mayor riesgo.

Las prácticas externas están relacionadas con la colaboración con agentes externos y tienen por objetivo:

  • Aumentar el flujo de ideas y capturar propuestas innovadoras externas a la organización.
  • Aportar objetividad en la evaluación y decisión de implementación.
  • Acelerar la puesta en marcha de nuevos proyectos.

Algunos ejemplos de actividades / prácticas de este tipo son:

  • Colaboración con universidades, centros tecnológicos y de investigación, para la búsqueda de nuevas ideas e innovaciones.
  • Alianzas con pequeñas empresas emprendedoras.
  • Creación de redes de investigadores y expertos externos.
  • Incorporación, en los equipos de trabajo internos, de expertos en los diferentes ámbitos de la organización.

Será a través de la adecuada combinación de prácticas internas y externas, como las organizaciones puedan fomentar y apoyar la iniciativa emprendedora.

En el mundo de los emprendedores, como en cualquier otra profesión, la suerte es el lugar en el que la preparación encuentra la oportunidad.


Inprimatu
Batez bestekoa (0 Botoak)
 
  
 
© 2009 TKNIKA, Zamalbide Auzoa z/g 20100 Errenteria (Gipuzkoa), 943082900